Versículos 1—13. El sueño de Nabucodonosor. 14—23. Revelado a Daniel. 24—30. Recibido por el rey. 31—45. El sueño y la interpretación. 46—49. Honores para Daniel y sus amigos.
Vv. 1—13. Los hombres más grandes son los más expuestos a las preocupaciones y trastornos de la mente, que perturban su reposo nocturno, mientras el sueño del hombre que trabaja es dulce y profundo. No conocemos la inquietud de muchos que viven con gran pompa y, según otros piensan vanamente, con placer. El rey pidió a sus sabios que le dijeran el sueño mismo o todos iban a ser ejecutados como engañadores. Los hombres están más ansiosos por preguntar sobre los hechos futuros que por aprender el camino de la salvación o la senda del deber; pero el conocimiento anticipado de los sucesos aumenta la ansiedad y el trastorno. Los que engañaban, pretendiendo hacer lo que no podían, fueron sentenciados a muerte por no poder hacer lo que pretendían.
Vv. 14—23. Daniel oró humildemente que Dios le revelara el sueño del rey y su significado. Los amigos que oran son amigos valiosos; y bien le corresponde a los hombres más grandes y mejores desear las oraciones de los demás. Mostremos que valoramos a nuestros amigos y sus oraciones. —Oraban en forma específica. Lo que pidamos en oración, sólo podemos esperarlo como dádiva de la gracia de Dios. En la oración Él nos permite decir nuestras necesidades y nuestras cargas. Su ruego a Dios era el peligro en que estaban. —La misericordia por la que oraban Daniel y sus amigos fue concedida. La oración eficaz del justo puede mucho. Daniel estaba agradecido de Dios por hacerle saber lo que le salvó la vida y la de sus amigos. ¡Cuánto más debemos estar agradecidos a Dios por dar a conocer la grandiosa salvación del alma a los que no están entre los sabios y prudentes del mundo!
Vv. 24—30. Daniel hace cambiar la opinión del rey sobre sus magos y adivinos. La insuficiencia de las criaturas debe llevarnos a la absoluta suficiencia del Creador. Hay uno que puede hacer por nosotros, y darnos a conocer a nosotros, lo que nadie en la tierra puede, específicamente, la obra de redención y los designios secretos del amor de Dios a nuestro favor que hay en ella. —Daniel confirmó al rey su opinión de que el sueño era de gran consecuencia con referencia a los asuntos y cambios de este mundo inferior. —Que aquellos a quienes Dios ha favorecido y honrado grandemente, dejen de lado toda opinión de su propia sabiduría y valor, para que solo el Señor sea alabado por el bien que ellos tienen y hacen.
Vv. 31—45. La imagen representaba a los reinos de la tierra que iban a dominar sucesivamente a todas las naciones y que influirían en los asuntos de la iglesia judía. —1. La cabeza de oro representaba al imperio caldeo, entonces en existencia. —2. El pecho y los brazos de plata significaban al imperio medopersa. —3. El vientre y muslos de bronce significaban al imperio griego, fundado por Alejandro el grande. —4. Las piernas y pies de hierro representaban al imperio romano. Este se dividió en diez reinos, como los dedos de estos pies. Algunos eran débiles como barro, otros fuertes como hierro. Siempre se ha hecho esfuerzos para unirlos, para fortalecer el imperio, pero en vano. —La piedra cortada sin manos humanas, representaba el reino de nuestro Señor Jesucristo que debiera establecerse sobre los reinos del mundo, sobre las ruinas del reino de Satanás en ellos. Esa era la Piedra que los edificadores desecharon, porque no fue cortada por sus manos, pero que ha llegado a ser la piedra principal del ángulo. Lo dilatado del imperio de Cristo y la paz no tendrán limite. El Señor reinará no sólo al final del tiempo, sino cuando el tiempo y los días ya no se cuenten. Los hechos han ocurrido, el cumplimiento de esta visión profética ha sido sumamente exacto e innegable; las eras futuras presenciarán que esta Piedra destruye la imagen, y llena toda la tierra.
Vv. 46—49. Asunto nuestro es dirigir la atención al Señor, como Autor y Dador de toda buena dádiva. Muchos tienen pensamientos del poder y majestad divino, pero no piensan en servir ellos a Dios. Pero todos deben esforzarse para que Dios sea glorificado y se promuevan los mejores intereses de la humanidad.
Vv. 1—13. Los hombres más grandes son los más expuestos a las preocupaciones y trastornos de la mente, que perturban su reposo nocturno, mientras el sueño del hombre que trabaja es dulce y profundo. No conocemos la inquietud de muchos que viven con gran pompa y, según otros piensan vanamente, con placer. El rey pidió a sus sabios que le dijeran el sueño mismo o todos iban a ser ejecutados como engañadores. Los hombres están más ansiosos por preguntar sobre los hechos futuros que por aprender el camino de la salvación o la senda del deber; pero el conocimiento anticipado de los sucesos aumenta la ansiedad y el trastorno. Los que engañaban, pretendiendo hacer lo que no podían, fueron sentenciados a muerte por no poder hacer lo que pretendían.
Vv. 14—23. Daniel oró humildemente que Dios le revelara el sueño del rey y su significado. Los amigos que oran son amigos valiosos; y bien le corresponde a los hombres más grandes y mejores desear las oraciones de los demás. Mostremos que valoramos a nuestros amigos y sus oraciones. —Oraban en forma específica. Lo que pidamos en oración, sólo podemos esperarlo como dádiva de la gracia de Dios. En la oración Él nos permite decir nuestras necesidades y nuestras cargas. Su ruego a Dios era el peligro en que estaban. —La misericordia por la que oraban Daniel y sus amigos fue concedida. La oración eficaz del justo puede mucho. Daniel estaba agradecido de Dios por hacerle saber lo que le salvó la vida y la de sus amigos. ¡Cuánto más debemos estar agradecidos a Dios por dar a conocer la grandiosa salvación del alma a los que no están entre los sabios y prudentes del mundo!
Vv. 24—30. Daniel hace cambiar la opinión del rey sobre sus magos y adivinos. La insuficiencia de las criaturas debe llevarnos a la absoluta suficiencia del Creador. Hay uno que puede hacer por nosotros, y darnos a conocer a nosotros, lo que nadie en la tierra puede, específicamente, la obra de redención y los designios secretos del amor de Dios a nuestro favor que hay en ella. —Daniel confirmó al rey su opinión de que el sueño era de gran consecuencia con referencia a los asuntos y cambios de este mundo inferior. —Que aquellos a quienes Dios ha favorecido y honrado grandemente, dejen de lado toda opinión de su propia sabiduría y valor, para que solo el Señor sea alabado por el bien que ellos tienen y hacen.
Vv. 31—45. La imagen representaba a los reinos de la tierra que iban a dominar sucesivamente a todas las naciones y que influirían en los asuntos de la iglesia judía. —1. La cabeza de oro representaba al imperio caldeo, entonces en existencia. —2. El pecho y los brazos de plata significaban al imperio medopersa. —3. El vientre y muslos de bronce significaban al imperio griego, fundado por Alejandro el grande. —4. Las piernas y pies de hierro representaban al imperio romano. Este se dividió en diez reinos, como los dedos de estos pies. Algunos eran débiles como barro, otros fuertes como hierro. Siempre se ha hecho esfuerzos para unirlos, para fortalecer el imperio, pero en vano. —La piedra cortada sin manos humanas, representaba el reino de nuestro Señor Jesucristo que debiera establecerse sobre los reinos del mundo, sobre las ruinas del reino de Satanás en ellos. Esa era la Piedra que los edificadores desecharon, porque no fue cortada por sus manos, pero que ha llegado a ser la piedra principal del ángulo. Lo dilatado del imperio de Cristo y la paz no tendrán limite. El Señor reinará no sólo al final del tiempo, sino cuando el tiempo y los días ya no se cuenten. Los hechos han ocurrido, el cumplimiento de esta visión profética ha sido sumamente exacto e innegable; las eras futuras presenciarán que esta Piedra destruye la imagen, y llena toda la tierra.
Vv. 46—49. Asunto nuestro es dirigir la atención al Señor, como Autor y Dador de toda buena dádiva. Muchos tienen pensamientos del poder y majestad divino, pero no piensan en servir ellos a Dios. Pero todos deben esforzarse para que Dios sea glorificado y se promuevan los mejores intereses de la humanidad.
